Muchas jornadas de ba-lon-ces-to del bueno las vividas en Don Daniel 7. Partidos interminables que se decidían sobre la bocina (la de los coches que salían del garaje).
Aquellos mates escalando por la pared me quedan tan lejos que, si no saliera en la foto, pensaría que nunca acudí al palacanestro de los O'Bregon.
La instantánea, salvo mejor opinión, debe ser de finales de los 80 (la pista me la ha dado la cabellera de Alvarómetro y el incalificable pañuelito diadema de Lendl)






0 comments:
Post a Comment